Plantas colgantes de interior - cuáles aguantan y dónde colgarlas
Qué plantas colgantes aguantan de verdad dentro de casa, cuánta luz piden, cada cuánto se riegan y cómo colgarlas en la pared sin que se caigan.
El poto, la cinta y el filodendro Brasil son las plantas colgantes que mejor aguantan dentro de casa. Toleran luz indirecta y perdonan un riego irregular. Lo que decide si sobreviven es la luz que llega al sitio donde las cuelgas, y ese sitio suele estar más lejos de la ventana y en aire más seco de lo que parece.
Las plantas colgantes más resistentes para dentro de casa
Las más resistentes para dentro de casa son el poto, la cinta, el filodendro Brasil y la tradescantia. Las cuatro toleran luz indirecta, se recuperan de un olvido y vuelven a brotar después de una poda. El Potos es el más indulgente, aunque prefiere luz indirecta clara y las variedades variegadas pierden el dibujo cuando les falta.
Esa diferencia es la que ordena la tabla. Una que crece colgada saca hojas nuevas del mismo tamaño que las viejas. Una que solo se mantiene sigue alargando el tallo mientras las hojas van saliendo más pequeñas, y tarda meses en notarse.
Entre las plantas ornamentales colgantes, el Collar de corazones es el caso contrario al poto y conviene tenerlo claro antes de comprarlo. Guarda agua en unos tubérculos pequeños, así que aguanta la sequía sin problema, pero necesita bastante luz indirecta para que los hilos salgan tupidos. En una esquina oscura te da un hilo largo con hojas muy separadas.
Plantas colgantes con flor y plantas crasas colgantes
Las plantas colgantes con flores son la petición más difícil de esta lista, porque florecer cuesta mucha más luz que echar hoja. Una planta que aguanta una esquina interior es casi siempre una planta de follaje, y ahí va a sobrevivir sin florecer. Si quieres flor de verdad, el sitio tiene que estar junto a la ventana.
Las crasas lo tienen al revés. El collar de corazones o un sedum colgante no se mueren de sed, se mueren de riego, porque las hojas y los tubérculos ya llevan agua dentro. Riega poco y deja que el sustrato se seque del todo entre una vez y la siguiente.
Plantas colgantes para poca luz: cuánta necesitan de verdad
Una planta colgante en poca luz necesita más de la que parece, porque colgarla casi siempre la aleja de la ventana. Un servicio de extensión universitaria describe esas zonas como las que quedan lejos de una ventana o en sombra fuerte.
Y avisa de algo que aquí importa mucho. Tu ojo se adapta en segundos, así que una esquina que a ti te parece luminosa puede recibir una fracción de lo que recibe la repisa de al lado.
Lo notas en la planta antes que en ninguna otra parte. Las hojas nuevas salen más pequeñas que las viejas y el tramo de tallo entre una hoja y la siguiente se alarga, así que la mata se queda rala por arriba. Si ya te pasa, mueve el gancho antes de cambiar de planta.
Las plantas colgantes de sombra existen, pero la palabra sombra engaña. Ninguna crece ahí de verdad, solo se mantiene, y la lista de plantas de interior poca luz que aguantan esa situación es corta.
Cada cuánto regar una planta colgante
No hay una respuesta en días. Colgada se seca antes que la misma planta en el suelo, porque el aire caliente se acumula arriba y porque un recipiente colgado se ventila por todos los lados. Un servicio de extensión universitaria lo dice sin rodeos sobre las cestas colgantes, que pueden secarse muy rápido.
La prueba es la del dedo. Lo metes en el sustrato hasta el primer nudillo. Si sale con tierra húmeda pegada todavía no toca, y si sale limpio y seco, riegas. Sirve igual para cualquier planta de interior, solo que colgada te dará que sí más a menudo.
Riega en cantidades medidas en lugar de empapar. Una maceta colgada que recibe medio litro de golpe suelta el sobrante por donde puede, y lo que hay debajo es tu suelo o tu pared.
Dónde colgar las plantas de interior colgantes en cada habitación
La habitación decide menos que el sitio de la ventana dentro de ella. Un salón con la maceta al fondo da menos luz que un baño con la maceta pegada al cristal, así que mira primero dónde cae el gancho respecto a la ventana y después qué habitación es.
- El salón. Suele tener la mejor luz de la casa y también el mayor recorrido entre la ventana y la pared donde te apetece colgar algo. La Cinta es la que mejor lleva esa distancia, porque sigue sacando hijuelos con luz indirecta media.
- El baño. La humedad juega a favor de los helechos, y el Helecho de Boston es el que más lo agradece. Sigue necesitando una ventana, por pequeña que sea.
- La cocina. Aire caliente, cambios bruscos de temperatura y grasa en suspensión. Ahí funcionan las de hoja resistente y fácil de limpiar, como el poto o el filodendro Brasil.
- El dormitorio. Suele ser la habitación con la persiana más bajada del piso. Antes de colgar nada, cuenta cuántas horas al día entra luz de verdad.
Cómo colgar una planta colgante en la pared sin que se caiga
Lo que sujeta una planta colgante en la pared es la fijación, y la fijación tiene que aguantar el peso de la maceta recién regada, que es cuando más pesa. Una pieza de pared cuelga de un gancho, así que vas a taladrar un agujero. Si prefieres no hacerlo, hay alternativas y sus límites están explicados en la guía de colgar plantas sin taladrar.
Sobre el peso, la referencia útil es un cuadro con marco de los que ya tienes colgados. Se cuelga igual y con los mismos tacos. Un lienzo vegetal como el Living Canvas usa ese mismo principio, una bisagra sobre un gancho de pared, y es el formato al que se refiere casi todo lo que se vende como cuadro de plantas.
Plantas colgantes artificiales o naturales: qué pierdes con cada una
Unas plantas artificiales colgantes no crecen, y a cambio no dependen de la luz. Con unas plantas colgantes naturales pasa lo contrario, y eso incluye que se te pueden morir. En medio están las preservadas, que son planta real tratada para conservar el aspecto. No crecen, no se riegan y se van apagando con los años.
La elección es más sencilla de lo que parece en la tienda. Si el sitio recibe luz de una ventana y llegas a él con una regadera, cómprala viva. Si es un pasillo sin ventana o una pared a la que solo llegas con escalera, el plástico hace el trabajo y nadie tiene que fingir que está vivo.
Cubrir una pared entera en lugar de un punto es otra decisión, y la tienes comparada en la guía de jardín vertical.
Las plantas colgantes de exterior son otra lista
Las plantas colgantes de exterior son otra lista porque fuera manda el sol directo, el viento que seca la maceta en una tarde y el frío de enero. Una especie que va bien en un balcón en sombra se quema en una terraza a mediodía, y la que aguanta ese mediodía se estira y se pone fea dentro de casa.
Por eso las plantas de exterior colgantes se eligen por resistencia al sol y al frío, y no por tolerancia a la luz indirecta. Lo que se vende como plantas colgantes para terraza está pensado para eso. Y por eso una pieza de pared con bolsillo de tela es un objeto de interior. Ni el tejido ni el sustrato están pensados para la intemperie.
Qué hemos comprobado sobre las plantas colgantes de interior
Esta página se apoya en dos cosas distintas. Lo que dicen sobre luz y riego los servicios de extensión universitaria, que va enlazado en el texto para que puedas leerlo tú, y lo que se ha medido directamente sobre la pieza. Lo que no está medido aparece como tal.
Conclusión - plantas colgantes
Elige primero el sitio y después la planta. Ponte delante del gancho que tienes pensado y contesta dos preguntas. Desde ahí se ve la ventana, y llegas con una regadera sin subirte a una silla. Con las dos en sí, un poto o un filodendro Brasil te van a durar años. Con una en no, cambia el gancho antes de comprar la planta.
Preguntas frecuentes sobre las plantas colgantes de interior
Referencias